Piroclástica del rojo sobre rojo
El wo es una puerta, está cerrada para cuidar el alma. Cuando uno muere, la puerta se abre y el alma sale por allí.
Tejedoras usileñas
Siete años atrás, como conjuro de camastro
las ventosas de uno sin otro
en el sombrero de 7 km
de pensamientos suspensivos
colgados del besugo,
cual cochinillas color de hierba,
sin lágrimas de noche
porque no sabe
la estrella que cayó en el cielo
de aquello que nunca olimos
el silencio
de vuelta al sol
con un wo de pecho.

Fotografía: Nora Nava


