La Coctelera

I

El principio fue la indigencia de las olas.
Percutir la luna que fuimos,
el grano de Universo.

Otro día,

y los laberintos fueron heliotropos;
aspiramos los puntos para vivir.
Madres y padres de adobe.
Hijos del Enigma.

II
Hoy la rapiña es de las balas,
de la piedra que somos
ante los crímenes de Hambre.
Nuestro canto de calderas.
Llagas y uñas de lo invisible.
El aullido que se silencia.

Es hora -susurran-. Nadie espera.
Agua o luz. Cielo de trinchera;
y el inocente ha aprendido
a convivir con el tiempo.
Pero hay quienes sentencian
que murieron los desiertos.

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