La Coctelera

Entre la música y la literatura, hay un pequeño espacio en el que comulga el juego y el sinsentido. Por lo general, la música prolonga las palabras, a las que reviste con una emocionalidad particular. Hay muchos ejemplos de "adaptación", citación o reapropiaciones de compositores sobre distintos textos literarios; pocos de ellos (de los que conozco hasta ahora), me han parecido divertidos y peculiares, como la "Canção da falsa tartaruga", de Adriana Partimpim, alter ego de Adriana Calcanhotto, que se basó en un fragmento de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, que ocupa, además, la figura de la tortuga tan pero tan carrolliana. Si bien este es un proyecto dirigido a los niños, la performance de Partimpim es un grato ejemplo de cómo los músicos "infantiles" deben trabajar y, en general, de cómo, de verdad, la música vocal sí tiene elementos que hurgar, aún, en la literatura.

Que bela Sopa, de osso ou aveia, A ferver na panela cheia! Quem não diz: - Ave! Quem não diz: - Eia! Quem não diz: - Opa! Que bela Sopa! Sopa das sopas, que bela Sopa! Que be_la So__opa! So__pa, só__o So__pa Que bela Sopa! Que bela Sopa! Quem não se baba, Quem não a papa! Quem não a gaba! Quem não daria tudo só pa- Ra beliscar essa bela Sopa? Beliscar essa bela sopa? Que be_la So__opa! Que be_la So__opa! So_pa, só_ó So__opa! Que bela so__sopa!


Ésta no es Partimpim, pues el link de inserción está bloqueado. Pero aclara.

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