La Coctelera

Lienzo u hoja en blanco. Siempre pudo haber un tiempo cuando gestar. Un cualquier minuto en que sentarse a desembocar las arterias médula. Un cualquier instante de nociones sobre los daños. Pasarían —han pasado— temporadas congeladas sin estar sola y sin esperas. Tú. Siempre sola que fuiste, serás. Sentada, bailando, observando, oliendo meticulosamente aquellos desechos innombrables de un vientre seco. El solo no da vida.

2 comentarios

  1. operadoor

    Me gusta esta poesía tuya

  2. momalina

    muys agradecida por su lectura, señor operador

Escribe un comentario