La Coctelera

Reseña de "Junkie de nada", en Artes e Historia México

Junkie de nada,
de Zazil Alaíde Collins


Zazil Alaíde Collins, Junkie de nada

El latido es pretexto y
la bocana bestial
engulle la vigilia
de mis mareas.
Soy la estrella
y tú la arena

Editorial Lenguaraz presenta, dentro de su colección versa, el primer poemario de Zazil Alaíde Collins, Junkie de nada. Deca-mi-son. El libro, de 111 páginas en un formato pequeño y cómodo, contó con un tiraje de 500 ejemplares numerados.

Junkie de nada relata historias cotidianas con una mirada aguzada e incisiva que se articula, por medio del lenguaje, en un discurso lúcido y sugerente. Como en un ser vivo o un ente orgánico con voz propia, las 10 piezas de la compilación se van articulando una tras otra, hasta integrar un todo como una especie de rompecabezas o un juego estructurado a partir de pistas. En la sucesión de sus páginas, la poesía, de propia e íntima, se transforma en propiedad del lector, por el simple hecho de leerse, de pronunciarse. En el proceso, se revela una poeta sólida y brillante.

"Cada palabra es como una nota y la interpretación de las notas compone versos... Dicen que toda poesía debe ser música, en el caso de Junkie de nada, no sólo es música, también es una fiesta... Junkie de nada es la voz de una poeta que se reconoce como tal" escribe Eduardo Ávalos Vélez en su no-prólogo.

Mariana Bernárdez, por su parte, avdierte en el epílogo que en el discurrir del libro de Zazil -como en el del pensamiento- aparecen fragmentos de canciones, versos sueltos en otros idiomas, epígrafes, notas, segmentos, apuntes, imágenes sesgadas de lo vivido... "incluso en la polifonía de su lecura, la totalidad es impronunciable". Y define a la autora como "adicta a la in/creación, mercenaria del silencio porque en el desahucio provocado por el simple vivir sólo queda reinventarse".

Zazil Alaíde Collins nació en la ciudad de México en 1984. Es poeta y ensayista. Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Formó parte del consejo editorial de la revista Lenguaraz. Actualmente es locutora y guionista en Ibero 90.9 y en el programa PanamériKa de Red Bull Music Academy Radio. Ha publicado artículos, crónicas y poemas en Cultura urbana; El Universal; Metapolítica; Tierra Adentro; Casa del Tiempo; Alforja; entre otros medios impresos y electrónicos. Dos de sus más recientes ensayos están compilados en Deniz a mansalva y La conciencia imprescindible. Ensayos sobre Carlos Monsiváis, del Fondo Editorial Tierra Adentro (Conaculta). Entre otras actividades, participó en el XII Encuentro Internacional Mujeres Poetas en el País de las Nubes; y obtuvo el tercer lugar en el Tercer Concurso Nacional de Ensayo del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), bajo el tema "México después de la alternancia".

Bitácora electrónica: http://momalina.lacoctelera.net / www.myspace.com/zazilalaide

Quémalos

Olvida los envistes,
El vulgar glamour de la gente médula.

Quema los papeles.
Aléjate de la verde poesía
y el sostén de sus reyes.
Aparenta ser el tierno error
de la peluca de crepé.

Recuerda pronunciar
las palabras del cuerpo penetrablemarchito,
que los viejos susurran a los travestis,
los de piel grande
con solemne bocapan.

Duele en el tamaño.

Quémalos, quema los papeles.
Retraéte en las costillas
el odio de la gente médula,
el desamor de sí mismos.

Quémalos, quema los papeles.
Olvídalos.


Autor/Redactor: Lenice Rivera
Editor: Manuel Zavala y Alonso

 

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Adiós, otoño

Hoy mi sexo rebosante e hinchado es solo
como la ruina
y la niebla
el invierno mermando
sobre el río,
amistoso anunciamiento
de los colores brillantes
que pasaremos
sobre lomos y pechos ajenos
que abrazaremos
desde lo insípidamente lúdico
hasta reanimar los otoños.
Será,
amor,
casi eternamente.

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Fiesta: música, artes visuales y poesía, en LAB408

© Fotografías de Glenda Lizárraga y Gabriel Amezcua

© Textos de Alí Cuevas y Zazil Collins

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Junkie de nada

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Sobre "Junkie de nada" de Zazil Alaíde Collins

Una guerra sin causa
por Gil del Valle[*]

Zazil Alaíde Collins, Junkie de nada, México, Lenguaraz, 2009

Reaccionamos con lo que tenemos más a la mano y sin reflexionar en ello, El Fandanguito exige una improvisación al sonero conforme la carta que la suerte le pone enfrente y, de la misma forma, Junkie de nada se levanta desde un azar anunciado -quizá calculado- para enfrentar diez cartas de la lotería jarocha o diez temas de la chilanga contemporánea para resolver poemas haciendo uso de lo que ella misma (la chilanga), sola y su alma, trae bajo el brazo.

El resultado, la respuesta de Zazil Alaíde Collins, es una refrescante mezcla de sones jarochos y poemas construídos de forma ecléctica que complementan el ritmo con su "son correspondiente" y con la profusa y variada carretada de imágenes, referencias de canciones, notas al pie, vínculos a YouTube, titulares de periódicos, películas...

Hay varios caminos por los cuales entrar en diálogo con este poemario, algunos de ellos son: la propuesta de Anne Waldman, una poesía definida por su energía y no por su sexo; tomar partido en la lucha contra la "puta menstruación" y su catálogo de enojos o entrar en la tertulia de "Tres mujeres en el diván"; participar de "Un slang de bebedores autómatas [que] conversan tomándose cafés con Gödel"; o rehusar todos aquellos y aplicar mi consejo favorito de la Zaz: Quema los papeles / Aléjate de la verde poesía / y el sostén de sus reyes. / Aparenta ser el tierno error / de la peluca en crepé ("Quémalos").

Con Junkie de nada, entramos en terreno agresivo, enojoso y pocas veces simple. Si bien tiene una estrategia y una poética definidas, pierde cohesión y nos abandona -para bien o para mal- en la isla de sus ansiedades más sinceras. La "yo lírico" no miente. En una mise en abîme vemos una serie de reflejos que, aunque están conformadas con distintas situaciones, resultan equivalentes: "Todo mundo dice que son palabras", "Olvida los envistes, / el vulgar glamour de la gente médula", "la metáfora rebuznó brillante", "Reyerta es la poesía / en medio de una procesión / de niños desfondados".

De los anteriores ejemplos se rescata esa pulsión burlona y antipoética que le da los mejores momentos a la lectura del poemario. Un oasis después de tanta sed de pelea y posicionamiento. ¿Una guerra sin cuartel? Mejor una sin causa. Los motivos los conocemos todos de sobra y este tiempo -y este poemario- no está para explicarlos, sino para señalarlos y vencerlos -al menos mientras la vista recorre los versos o la pluma los dibuja- con una sonrisa sardónica.

Cada quién habla según le va en la feria, pero "Junkiedenadalandia" tiene atracciones en las que varios hemos participado y pocos se libraron de una arcada causada por una súbita caída o una curva inesperada, o de un llanto desconsolado debido a una trepidación sin cinturón de seguridad. ■

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Cabo, en Metapolítica 67 (noviembre-diciembre 2009)

por Zazil Alaíde Collins[*]

{Canta la viuda número 8}

1
Se arrastra como rama de árbol, en la superficie húmeda. Transpira un azufre. Cristales de agua en el hocico.

2
Busca comida. Restos de olor que son cuerda, que son memoria. La vida de un pueblo, frente a la veladora y
el retrato sobre la cómoda.

3
El casco cuelga en el ropero roído. Lloro, porque te pienso atrapado. Ensordecido.

4
Oleada de 600°C. Expansión. 2.5 kilómetros. Asfixia. Tú. Arrodillado. Cargas la pala. El foco parpadea. Manos
negras.

5
El caldo de gallina y los frijoles esperan. Insepultos. La mesa está de luto. Cruzo los cuchillos para que el viento se lleve la lluvia.

6
Saponificados. Hundidos. Inservibles. Bultos por encargo que debieron ser olvidados. Calor de insomnio. 2:30 a.m.

7
Zopilotes los helicópteros. Sentenciaron la muerte de los hijos sin cara. Viscoso acontecer que no perechó.

8
En medio de la noche, despierto sobresaltada por tus pesadillas. Sueños que suplico. Girones.

9
Mallas en tajos, y mujeres alrededor hilan un retablo de plegarias. Cobijas en guardia.

10
Cercada por derribo. Zona de riesgo. Minero 4, minero 2, segunda entrada, reportan concentración. Las poleas continúan sucias.

11
Gris humo, gris mortandad. Grises rieles nubosos. Les recordamos, cuando un país les enterró sin cuerpo.

12
Generación tras generación, los abuelos pizcaron metales, mientras los sindicatos enjabonaron sus pieles con calabaza.

13
Mineros o soldados de una guerra sepia. Alcohol vacío, bajo el brazo. De sus cantimploras, lamieron los segundos.

14
Gélidos garroteros de la tierra. Valieron menos que las bestias. 19 de febrero de 2006. 6:00 a.m.

15
El aire no sería. Dejar de respirar. Sobrevivir. Epitafios para desaparecidos. Gante en su funeral. Trigo para las viudas.

16
100 Huérfanos. Y la angustia que nada calla. Cascos azules. Y se preguntan ¿dónde están las viudas? Tres años después.

17
Cuando un incendio nos presiona, otra vez, los pechos, nada calla. Por ustedes, los vivos, los 65.

19
4.14 a.m. Me levanto a hervirte el agua, sólo para volver a tus brazos ciénegas.

21
Pero ese perro moribundo que se arrastra de cola, pero este silencio, pero estas sábanas manchadas raspan la cicatriz.

22
Y a siniestra hora de madrugada, me pregunto, ¿cuándo encontrarás mi cabo? No más piedras. Huesos.

23
Las parcas sellan besos sauces, para resucitarlos, envueltos
en miradas y blancos pétalos.

24
Ellas pronuncian sus nombres, entre Sabinas y estrellas, el día de San Juan: Javier Pérez Aguilar, Amado Rosales Hernández, Jesús Morales Boone, y 62 mineros más.

25
La voz es cabo. ■

EPITAFIO COLECTIVO

† Javier Pérez Aguilar
† Amado Rosales Hernández
† Jesús Morales Boone
† Lauro Olacio Zarazu
† Jesús Cortez Ibarra
† Tomás Patlán Martínez
† Fermín Tavares Garza
† Juan Antonio Cruz García
† Juan Ramón Barrientos Gloria
† Jesús Armando Rodríguez Torres
† José Guadalupe García Mercado
† Guillermo Iglesias Ramos
† Adrián Barboza Álvarez
† José Luis Calvillo Hernández
† Óscar Javier Cerda Espinoza
† José Ángel Guzmán Franco
† Roberto Zapata González
† Jesús Alberto de León Camarillo
† Mario Alberto Ruiz Ramos
† Pedro Doñez Posada
† Ricardo Hernández Rocha
† Jorge Bladimir Muñoz Delgado
† Juan Fernando García Martínez
† Hugo Ramírez García
† Juan Arturo Salazar Olvera
† Juan Antonio Cárdenas Limán
† Feliciano Vázquez Posada
† Gil Rico Montelongo
† Rolando Alcocer Soria
† Roberto Guerrero Ramírez
† Ignacio Hernández López
† Jorge Antonio Moreno Tovar
† Jesús Álvarez Flota
† Juan Manuel Rosas Hernández,
† Agustín Botello Hernández
† Ignacio Campos Rosales
† José Alfredo Ordóñez Martínez
† Margarito Zamarron Alfaro
† Gilberto Ríos Salazar
† José Armando Castillo Moreno
† Isidoro Briseño Ríos
† Felipe de Jesús Torres Reyna
† Pablo Soto Nieto
† Margarito Cruz Ríos
† Raúl Villasana Cantú
† Eliud Valero Valero
† Guillermo Ortiz Mora
† Juan Martín Gómez Martínez
† Mauro Antonio Sánchez Rocha
† Reyes Cuevas Silva
† José Manuel Peña Saucedo
† Jesús Viera Armendáriz
† José Eduardo Martínez Baltasar
† Gregorio Rangel Ocura
† Julián Martínez Ojeda
† Ernesto de la Cruz Sánchez
† Mario de Jesús Cordero Arévalo
† José Porfirio Cibrián Mendoza
† José Ramón Hernández Ramos
† Juan Raúl Arteaga García
† Luis Jorge de Hoyos Márquez
† José Alfredo Silva Contreras
† Jorge Arturo Ortega Jiménez
† Arturo García Díaz
† José Isabel Mijares Yánez

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